
OUTSOURCING
¿QUE ES?

El outsourcing ha ganado peso en las startups y pequeñas empresas, que debido a una mayor escasez de recursos prefieren apostar por métodos más flexibles de trabajo. Cada vez son más los negocios que apuestan por externalizar servicios y tareas que de otro modo resultarían más caras para los recursos humanos de la empresa. Así, se trabaja por la facturación de paquetes de horas o proyectos, en puesto de optar por contratar a nuevos profesionales en plantilla que aumenten los gastos para el negocio.
Características del outsourcing
La característica principal del outsourcing es el ahorro económico que supone disponer de un profesional externo, en puesto de uno interno que conlleve gastos de Seguridad Social y mantenimiento de personal para la empresa. Generalmente, se establece la relación laboral marcada por un contrato de outsourcing que definirá las cláusulas de entrega, los periodos de pago y los plazos de finalización del trabajo.
Aunque muchas empresas tienen miedo de desarrollar este tipo de contratos, firmarlo por ambas partes es muy importante para evitar posibles problemas o malentendidos durante el desarrollo del proyecto.
Siguiendo la línea anterior, el contrato debe incluir una claúsula de confidencialidad si se va a trabajar con datos de clientes externos, para proteger su identidad y evitar competencia desleal por parte del profesional externalizado.
VENTAJAS

El modelo de outsourcing conlleva múltiples beneficios y ventajas en las empresas en las que se aplica. Cabe recordar que existen diferentes tipos de outsourcing, por lo que algunas ventajas dependerán del modelo utilizado.
- Mejora y optimización de los procesos de fabricación, implantando sistemas más innovadores que pueden aportar un extra de valor al producto.
- Mayor ahorro económico a la hora de en invertir en tecnología, software e infraestructura de última generación , al dejar que sea el socio de outsourcing quien maneje toda la infraestructura.
- Posibilidad de externalizar aquellas operaciones menos importantes a nivel de facturación para la empresa, y dedicar más tiempo a la focalización en los procesos de negocio básicos.
- La subcontratación permite que la empresa sea más flexible y tenga mayor capacidad de adaptación, a la hora de experimentar cambios en el mercado.
- Aumento de la ventaja competitiva al poder atender nuevas e interesantes demandas por parte de los clientes.
- Ahorro económico a nivel de gestión del equipo, pudiendo incorporar a la empresa nuevos talentos profesionales sin necesidad de aumentar los gastos de personal ni contrataciones puntuales.